Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000)
ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN (1994-2000)
TRAYECTORIA Y PERIODO DE GOBIERNO
Ernesto Zedillo Ponce de León fue un estudiante destacado que gracias a una beca pudo continuar su formación académica en el extranjero. Estudió en la Universidad de Bradford, Inglaterra, y posteriormente obtuvo los grados de maestría y doctorado en la Universidad de Yale, en Estados Unidos. A su regreso a México, trabajó en la Secretaría de Hacienda y en el Banco de México, donde ideó el fideicomiso Ficorca, el cual fue clave para salvar a numerosas empresas durante la crisis económica, protegiendo así miles de empleos.
En 1988 fue nombrado secretario de Programación y Presupuesto durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, y en 1992 pasó a encabezar la Secretaría de Educación Pública, desde donde impulsó una descentralización del sistema educativo que le quitó poder al sindicato magisterial. En 1993 renunció a su cargo para coordinar la campaña presidencial de Luis Donaldo Colosio. Sin embargo, tras el asesinato de Colosio, Zedillo fue designado candidato del PRI, al cumplir con el requisito legal de haber estado fuera de funciones públicas por más de seis meses.
Ernesto Zedillo asumió la Presidencia de la República el 1 de diciembre de 1994, en medio de un contexto extremadamente complejo tanto en lo económico como en lo político y social. Su sexenio se extendió hasta el año 2000.
ASPECTO POLÍTICO
En materia política, el gobierno de Zedillo inició con el establecimiento del Pacto de Compromiso para el Acuerdo Político Nacional, firmado con los principales partidos de oposición en enero de 1995. Una de las medidas más relevantes de su administración fue otorgar autonomía al Instituto Federal Electoral (IFE), lo que permitió fortalecer la credibilidad de los procesos electorales. Durante su sexenio, en 1997, el PRI perdió por primera vez la mayoría en la Cámara de Diputados, un hecho que marcó el inicio de una nueva etapa de pluralismo político en el país.
Zedillo presentó su Plan Nacional de Desarrollo con prioridades claras: control de la inflación, reducción del gasto público, pago de la deuda externa e interna, y fomento a la industria y al comercio. No obstante, su administración enfrentó una crisis económica severa desde los primeros días, además de múltiples desafíos en seguridad y gobernabilidad. Enfrentó movimientos guerrilleros, escándalos de corrupción y episodios de violencia como las masacres de Aguas Blancas y Acteal.
Uno de los elementos clave del sexenio fue la transición hacia un sistema político más democrático. Zedillo decidió poner fin al “dedazo”, práctica tradicional del PRI para designar a su sucesor, permitiendo que en 1999 se realizara una elección interna para definir al candidato presidencial del partido. El proceso lo ganó Francisco Labastida Ochoa. Finalmente, en las elecciones de julio del 2000, el panista Vicente Fox resultó electo presidente, marcando así el fin de más de 70 años de gobiernos priistas.
ASPECTO ECONÓMICO
El panorama económico al inicio del gobierno de Zedillo era desolador. A tan solo unos días de asumir el cargo, el Banco de México le notificó que las reservas en dólares estaban prácticamente agotadas. Esto lo llevó a devaluar el peso un 15% el 19 de diciembre de 1994, provocando una grave crisis financiera conocida como el “efecto tequila”. La devaluación generó fuga de capitales, inflación y pérdida de poder adquisitivo.
Para enfrentar esta situación, el gobierno recibió un préstamo por 51 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional, con la condición de aplicar un severo plan de austeridad que incluyó aumentos de impuestos, congelamiento de salarios y el uso del petróleo como garantía de pago mediante los llamados petrobonos. Aunque se logró cubrir esa deuda para 1997, la deuda externa continuó creciendo.
Durante su sexenio, la inflación acumulada fue de 215%, y el desempleo alcanzó cifras alarmantes. Se estima que 40 millones de personas vivían en pobreza extrema. El precio de bienes básicos como el gas doméstico, gasolina y electricidad se disparó, afectando gravemente a las familias mexicanas. Paradójicamente, el lema de campaña de Zedillo había sido “Bienestar para tu familia”.
Zedillo también enfrentó el colapso del sistema bancario, por lo que se recurrió al Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), que posteriormente sería sustituido por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Esta decisión generó gran polémica, ya que implicó que el gobierno absorbiera deudas privadas con dinero público. Para el año 2000, el IPAB acumulaba pasivos por más de 727 mil millones de pesos.
Además, durante su administración se llevaron a cabo importantes fusiones y adquisiciones en el sector bancario, con la entrada de capital extranjero. Bancomer fue adquirido por el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria y Serfín por Banco Santander.
ASPECTO SOCIAL
En el ámbito social, el sexenio de Zedillo estuvo marcado por la pobreza y los conflictos con grupos armados. Alrededor del 40% de la población vivía en situación de pobreza, y un 25% en pobreza extrema. En 1995, Zedillo ordenó al Ejército cercar la Selva Lacandona para capturar al subcomandante Marcos del EZLN, revelando su identidad como Rafael Sebastián Guillén. Sin embargo, tras fuertes críticas, suspendió la operación y optó por reanudar el diálogo.
Fruto de este proceso se firmaron los Acuerdos de San Andrés en 1996, que buscaban reconocer los derechos y la cultura indígena, pero Zedillo los rechazó al considerar que abrían la puerta a una autonomía que ponía en riesgo la unidad nacional.
Durante su mandato se registraron dos masacres que marcaron al país: la de Aguas Blancas, en Guerrero, en 1995, donde campesinos fueron asesinados por fuerzas de seguridad estatales, y la de Acteal, en Chiapas, en 1997, en la que 45 indígenas tzotziles fueron asesinados por grupos paramilitares. Estos hechos mostraron la debilidad del Estado para proteger a sus ciudadanos y la existencia de violencia estructural.
ASPECTO EDUCATIVO
Antes de ser presidente, Zedillo ya había impulsado reformas educativas como secretario de Educación, promoviendo la descentralización de la enseñanza y reduciendo el poder del sindicato magisterial. Ya durante su presidencia, uno de los hechos más significativos fue la huelga en la UNAM iniciada en abril de 1999, la cual se convirtió en la más larga de su historia. El conflicto estalló tras la imposición de una reforma de cuotas por parte del rector Francisco Barnés de Castro. El paro duró 10 meses y finalizó con la intervención de la Policía Federal Preventiva, ya bajo la dirección del nuevo rector, Juan Ramón de la Fuente.
PROGRAMAS Y LOGROS
A pesar del contexto adverso, Zedillo implementó programas sociales enfocados en las zonas más vulnerables. Destacan Procampo, que otorgaba apoyos directos al campo; Produce, destinado a la reconversión productiva y preservación de recursos naturales; y Progresa, un ambicioso programa de combate a la pobreza que incluía educación, salud, alimentación y apoyos económicos para madres de familia, beneficiando a más de 2 millones de hogares rurales.
En materia internacional, firmó acuerdos económicos con Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, Ecuador, Honduras, Guatemala y El Salvador, así como con la Unión Económica Europea, fortaleciendo la política de apertura comercial iniciada por gobiernos anteriores.
En 1997, la ciudadanía del entonces Distrito Federal votó por primera vez para elegir a su gobernante, resultando electo Cuauhtémoc Cárdenas como el primer Jefe de Gobierno. Este hecho fue clave en el avance democrático del país.
SUCESIÓN PRESIDENCIAL
Para la elección presidencial del año 2000, el PRI eligió por primera vez a su candidato mediante una elección interna, resultado ganador Francisco Labastida Ochoa. Sin embargo, el 2 de julio de ese año, Vicente Fox Quesada, candidato del Partido Acción Nacional, ganó con el 42.52% de los votos frente al 36.11% de Labastida, poniendo fin a más de siete décadas de gobiernos priistas y consolidando así la transición democrática en México.







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